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"Para aquellos que no se casen, este hecho debe ser enfrentado directamente, con firmeza. La situación del soltero no carece de oportunidades, de desafíos ni de recompensas generosas. . . . la mejor medicina para la soledad es el trabajo y el servicio en beneficio de los demás. Piérdanse en el servicio a [otros].Si están frustrados con su vida, si sienten una soledad opresiva, si consideran que no tienen valor, salgan y visiten a alguien que esté en peores condiciones que ustedes. Ayuden…, consuelen…, den..., compartan, y el mundo será un lugar más dulce y agradable para ustedes.
Gordon B. Hinckley. Liahona, Noviembre 1997 |