
El Señor nos ha mandado trabajar y proveer a nuestras necesidades y a las de nuestra familia (véase Génesis 3:17–19; 1 Timoteo 5:8; D. y C. 42:42; 56:17). Un buen trabajo también nos da la oportunidad de mejorar nuestros talentos y de desarrollar nuestros atributos divinos. Nos sentimos mucho más felices cuando nuestro trabajo concuerda con nuestros intereses y nuestras habilidades, a la vez que satisface nuestras necesidades.
Para llegar a ser autosuficientes en lo que respecta al trabajo, ya sea que trabajemos por nuestra cuenta o para otras personas, debemos:
1- Prepararnos con esmero y seleccionar una ocupación adecuada.
2- Llegar a ser diestros en nuestro trabajo mediante los estudios, la capacitación y la experiencia.
3- Ser diligentes, buenos trabajadores y dignos de confianza.
4- Rendir un trabajo honrado por el pago y los beneficios que recibimos.
http://www.providentliving.org/articles/spanish/ProvidingLordsWaySpanish.pdf