"Os presento esas palabras como una guía confiable. En la presencia de la chica a quien verdaderamente amáis no sentís la necesidad de rebajaros; en su presencia no intentáis aprovecharos de ella, en su presencia sentís que os gustaría ser todo lo que puede llegar a ser un hombre ejemplar, ya que ella os inspirará para que alcancéis ese ideal. Y os pido a vosotras, jovencitas, que sigáis esa misma guía. ¿Qué inspira en vosotras cierto joven?.... Si un joven os acompaña después de una reunión o una baile, y muestra cierta inclinación por usaros como conveniencia o como medio de gratificación personal, entonces sabed que no lo motiva el amor.
"Bajo tales circunstancias, no importa cuán fascinadas estéis con él, señoritas, no importa cuán confiadas estéis en que lo amaís, dejad que el buen juicio impere y domine vuestros sentimientos. Quizás os cause tristeza el no seguir la inclinación de vuestro corazón, pero es mejor sufrir un poco en la juventud que sufrir la tortura más tarde".
Pdte. David O. Mckay